Problemas en el desarrollo: déficits, o alteraciones en alguna o múltiples áreas del desarrollo, que se presenta por debajo de lo esperado según la edad cronológica del sujeto (lenguaje, motricidad, autonomía, interacción social...).
Problemas de conducta: comportamientos que interfieren de forma significativa en el desarrollo personal, social, escolar y familiar del sujeto con diferentes manifestaciones (rabietas, hiperactividad, negativismo, conducta disocial...).
Trastornos alimentarios: alteraciones persistentes de la conducta alimentaria y de la ingestión de alimentos (pica, rumiación, anorexia y bulimia nerviosa..).
Trastornos del control de esfínteres: emisión repetida de heces o/y orina en lugares inadecuados (enuresis y encopresis)
Fobias, ansiedad, depresión: sintomatología física, cognitiva (pensamiento), emocional y comportamental que interfiere en el nivel de adaptación del sujeto, y se puede manifestar en miedos intensos, problemas de sueño y/o pesadillas, quejas frecuentes, irritabilidad y/o cambios de carácter,…
Problemas escolares: rendimiento académico por debajo de lo esperado teniendo en cuenta la edad cronológica del niño y/o adolescente, la medición de su inteligencia, y una enseñanza apropiada a su edad (trastorno de la lectura, trastorno del cálculo, trastorno de la expresión escrita, déficit en hábitos de estudio...). |
Todas las indicaciones aaquí citadas son algo necesariamente resumido y por tanto incompleto, hecho que queremos reseñar, para que no se produzcan alarmismos innecesarios e injustificados. Ya que para considerar que existe un problema debe ser algo frecuente, intenso, duradero en el tiempo, y que afecte a la persona negativamente, de un modo significativo, en algún área de su vida. Por tanto el que uno se pueda reconocer en algún síntoma aislado, y/o en varios pero de un modo puntual, no significa necesariamente que exista un problema por ello. En cualquier caso si se desea más información de algún tema concreto, pueden consultar la sección web (de libre acceso) de divulgación, y/o solicitar una cita con algún profesional (psicólogo y/o psiquiatra)que les oriente, y valore si es o no necesario un tratamiento. |